Amor sucio

No quiero un amor serio que no me huela a perro y que tenga la cama limpia de pelos de gatos. Lo único que le pido de sencillez es que no use maquillaje y que me deje verla tomar cerveza mientras le beso las pestañas más largas del mundo. Amor sucio, de canaletas estancadas, amor…

Manos Como Agujas Desnudas

La noche era cerrada y una ventana pequeña dejaba entrar la luz tenue de un farolito anónimo. Yo estaba desnudo, mis manos y pies amarrados a los extremos de la cama. A lo lejos, sólo podía escuchar su respiración. ¿Cómo había llegado ahí? Un comentario no muy brillante sobre Kerouac y una mirada perversa por…

El cliché de poder parar

Hace un frío que de verdad te enhebra los huesos como agujas, Congreso Que no transmitís nada porque todo lo que preocupa está acá adentro. Y su espalda te humilla una vez más ¿Te estás desesperando? El hotel de cuarta miente un llanto de cotillón, de esos que adornan festividades depende de la ocasión, ¿vio?…

La mascota de Franz Kafka

     Caminaba pisando fuerte por ahí,  escuchando las quejas de las hojas de otoño que eran las sábanas del piso, hasta que se encontraba a alguien y tenía que decir qué era antes de quién era. Tipo de ensueño, de los que no encajan en la articulación binaria de tu sistema machista porque llora…

El Dulce Arrullo De La Tormenta

Cantame una canción de cuna, por favor. De esas que vos te sabés y que hacen que el mundo ponga pausa por un ratito. Aunque sean sólo diez minutos y que las luces se apaguen y no vuelvan a encenderse, por favor; cantame una canción de cuna. ¿Te acordás aquella noche? La del fogonazo, quiero…

Tristeza Não Tem Fim

  – ¡Claudiaaaaaaaaaa! Me puse las manos como altavoz y el grito golpeó la ventana de mi ex con toda la bronca de un corazón haciendo spinning.  Se prendieron dos o tres ventanas aledañas a las de Claudia, pero la suya continuó muda.  Traté de volver a gritar pero una gota de lluvia se me…

De Gordos, Bares y Rubias

  Tenía un corazón ahogado entre sus tetas, y yo estaba enamorado de ella desde que tenía memoria (y eso no es tanto tiempo como parece).  Cada día despertaba oliendo su perfume, el cual era distinto al de la noche anterior, cada noche me perdía los shows del bar y los tragos de 2×1, obsesionado…

Dios ha muerto

     Pifié la cuenta de las noches que van sin que puedas pegar un ojo, entre treinta y una y toda la vida después de ella. “Nunca me quedo” -había advertido. ¿Qué clase de pelotuda no creería en las advertencias que hace una mujer? Así como llegó, y como lo había predicho, se fue…

(Nunca Más) Cartas De La Ausencia

  ¿Y cuánto vale dormir tan custodiado? Esta vez, por fin, la prisión te va a gustar Me voy corriendo a ver que escribe en mi pared la tribu de tu calle Carlos Alberto Solari (Indio)     Carta de Pablo  – 23 de Marzo de 2017   Recuerdo que la noche anterior nos habíamos juntado…

La Rollinga

Tenía ese flequillo horrible y un tema de los Ratones en el corazón. Tomaba birra como un clavadista del titanic y siempre tenía una respuesta ante todo lo que yo decía.  Durante los pogos saltaba con los codos arriba, lo cual es una actitud totalmente desleal, y, si la dejabas, te fumaba todo en menos…

El Azul De Más Allá Del Cielo

  En realidad, sólo unos pocos lo vimos, y lo notamos cuando al día siguiente nadie creía nuestras palabras. Un golpe de color en el cielo nocturno, una tonalidad jamás antes vista por ojos humanos. Lentamente fuimos recorriendo el pueblo hasta estar todos en la plaza. Éramos cuatro, nada más: La señorita Laura, hija del…

Los influjos del arte amatorio

     Siento haberte robado las palabras para el título del relato. Necesitaba traerme algo más tuyo, de lo íntimo de las fibras. Respecto a lo otro no hay nada que tengamos que perdonarnos en absoluto ergo debería poder dejarte ir. Esto no es robado, lo juro. Aunque la gente, esa que anda por ahí,…