La Cacería

     La historia empezó como muchos chistes de borrachos. Un hippie, un gordo y una torta entran a un bar. Entre la gente, distinguen a una piba que se mueve como ninguna otra y deciden, íntimamente, que van a irse a casa con ella esa noche, mientras los otros dos ahogan las penas en…

El Sutil Beso De La Muerte

  El Rulo me la había presentado. Me había dicho: “Te va a gustar porque le gustan los Smiths”, y lo primero que yo pensé es que no estaba seguro de querer salir con una fan de los Smiths. Una foto, como siempre, resolvió el trámite. Le decían “La Parca”, porque tenía ojos de oso…

Acolchado de plumas

Todavía me acuerdo de mi primera novia, Clarita. Salíamos desde los trece años. Clarita estaba estratégicamente planeada para ser el amor de mi vida. No había ninguna sorpresa en la gente cuando anunciamos que íbamos a casarnos. Apenas sacamos la fecha para el civil empezaron a llegar las encomiendas de las tías más viejas del…

La Travesía

El aroma del Sahel africano impregnó las narices del Mayor Jeremy Duvall mientras se dirigía a la “urgente reunión” convocada por el General Moore. Sus botas patearon el árido paisaje mientras una gota de sudor perlaba su frente. “¿Qué será tan urgente?” se preguntó “¿para que Moore nos convoque a todos?” El Mayor Duvall contaba,…

Amor sucio

No quiero un amor serio que no me huela a perro y que tenga la cama limpia de pelos de gatos. Lo único que le pido de sencillez es que no use maquillaje y que me deje verla tomar cerveza mientras le beso las pestañas más largas del mundo. Amor sucio, de canaletas estancadas, amor…

Manos Como Agujas Desnudas

La noche era cerrada y una ventana pequeña dejaba entrar la luz tenue de un farolito anónimo. Yo estaba desnudo, mis manos y pies amarrados a los extremos de la cama. A lo lejos, sólo podía escuchar su respiración. ¿Cómo había llegado ahí? Un comentario no muy brillante sobre Kerouac y una mirada perversa por…

El cliché de poder parar

Hace un frío que de verdad te enhebra los huesos como agujas, Congreso Que no transmitís nada porque todo lo que preocupa está acá adentro. Y su espalda te humilla una vez más ¿Te estás desesperando? El hotel de cuarta miente un llanto de cotillón, de esos que adornan festividades depende de la ocasión, ¿vio?…

La mascota de Franz Kafka

     Caminaba pisando fuerte por ahí,  escuchando las quejas de las hojas de otoño que eran las sábanas del piso, hasta que se encontraba a alguien y tenía que decir qué era antes de quién era. Tipo de ensueño, de los que no encajan en la articulación binaria de tu sistema machista porque llora…

El Dulce Arrullo De La Tormenta

Cantame una canción de cuna, por favor. De esas que vos te sabés y que hacen que el mundo ponga pausa por un ratito. Aunque sean sólo diez minutos y que las luces se apaguen y no vuelvan a encenderse, por favor; cantame una canción de cuna. ¿Te acordás aquella noche? La del fogonazo, quiero…

Tristeza Não Tem Fim

  – ¡Claudiaaaaaaaaaa! Me puse las manos como altavoz y el grito golpeó la ventana de mi ex con toda la bronca de un corazón haciendo spinning.  Se prendieron dos o tres ventanas aledañas a las de Claudia, pero la suya continuó muda.  Traté de volver a gritar pero una gota de lluvia se me…

De Gordos, Bares y Rubias

  Tenía un corazón ahogado entre sus tetas, y yo estaba enamorado de ella desde que tenía memoria (y eso no es tanto tiempo como parece).  Cada día despertaba oliendo su perfume, el cual era distinto al de la noche anterior, cada noche me perdía los shows del bar y los tragos de 2×1, obsesionado…

Dios ha muerto

     Pifié la cuenta de las noches que van sin que puedas pegar un ojo, entre treinta y una y toda la vida después de ella. “Nunca me quedo” -había advertido. ¿Qué clase de pelotuda no creería en las advertencias que hace una mujer? Así como llegó, y como lo había predicho, se fue…